Cuatro balas de cañón vinculadas a la batalla de El Álamo fueron recuperadas durante excavaciones arqueológicas junto a la iglesia del sitio histórico, en San Antonio. El Alamo Trust anunció el hallazgo conjunto el 29 de octubre y señaló que el contexto de los objetos apunta a que pertenecen a la época del asedio de 1836.
Las piezas no se encontraron todas al mismo tiempo: una bala de bronce de cuatro libras apareció el 5 de marzo y otra de hierro, de seis libras, fue localizada el 2 de junio. Las otras dos son de bronce: una de una libra, con un diámetro de 1,8 pulgadas, y otra de seis libras, de 3,26 pulgadas, según el Alamo Trust.
La arqueóloga principal de la institución, Tiffany Lindley, explicó que los proyectiles se hallaron en capas de suelo que también contenían balas de mosquete y piezas de armas. La profundidad y los objetos cercanos ayudaron al equipo a relacionarlos con el periodo de la batalla. La ubicación coincide además con un área próxima a una posición de artillería mexicana desde donde, según la interpretación histórica, se disparaba hacia la iglesia.
El origen de los proyectiles sigue sin estar definido
El material ofrece pistas, pero no permite establecer con certeza qué bando disparó cada bala. Lindley indicó que el bronce era utilizado por el ejército mexicano, aunque los defensores de El Álamo u otras personas pudieron recoger y reutilizar municiones.
El asedio se prolongó del 23 de febrero al 6 de marzo de 1836. Las fuerzas texanas, entre cuyos integrantes estaban Davy Crockett y William B. Travis, fueron derrotadas por el ejército mexicano. La institución considera que los proyectiles y otros objetos recuperados aportan evidencia material de quienes vivieron la batalla.
El hallazgo se produjo durante una excavación extensa en el perímetro de la iglesia. Lindley dijo que el tamaño del área explorada aumenta las posibilidades de encontrar más artefactos relacionados con el sitio.




