Abdul El-Sayed ganó la elección al Senado por Michigan y será el primer musulmán en ocupar un escaño en esa cámara. Su triunfo provocó reacciones diversas entre líderes y votantes judíos del estado: algunos expresaron disposición a colaborar con él, mientras otros mantienen sus reparos por sus declaraciones sobre Israel. Associated Press confirmó el resultado electoral y el carácter histórico de la elección.
Steven Ingber, director ejecutivo de la Federación Judía de Detroit, dijo que la organización trabajará con todos los funcionarios electos, sin importar su partido. Explicó que, por su condición de entidad sin fines de lucro bajo la norma 501(c)(3), la federación no respalda candidatos y mantiene relaciones con representantes de distintas corrientes políticas.
“La voz y el voto judíos no son monolíticos”, afirmó Ingber en declaraciones a Fox News. También pidió unidad y sostuvo que las divisiones tras una elección no impiden que la vida política del país continúe.
Las críticas por Israel y el ataque a una sinagoga
La filial de Detroit del Comité Judío Estadounidense reconoció el significado histórico de la elección, pero criticó la retórica de El-Sayed sobre Israel. En un comunicado, sostuvo que sus declaraciones alejan a numerosos judíos de Michigan y ponen en riesgo a los judíos estadounidenses. La organización también cuestionó que el senador electo afirmara en su discurso de victoria que Estados Unidos es “lo suficientemente grande para todos”.
Parte de las objeciones se relaciona con la respuesta inicial de El-Sayed al ataque del 12 de marzo de 2026 contra Temple Israel, en West Bloomfield. Tras el atentado, dijo “las personas heridas hieren a otras”, comentario que recibió críticas. Después se disculpó y dijo que sus palabras pudieron interpretarse como una justificación que no pretendía hacer.
Las reacciones reflejan divisiones dentro de la comunidad judía de Michigan, según informó la Jewish Telegraphic Agency. Ingber, por su parte, instó a denunciar el antisemitismo venga de la izquierda o de la derecha y dijo que no debe impedir que los judíos participen de la vida pública.




