Una enfermedad renal crónica que ha causado estragos entre trabajadores agrícolas jóvenes en Centroamérica y Asia ahora se presenta en Texas, donde afecta a empleados en la industria de la construcción y trabajos al aire libre.
Una enfermedad sin factores tradicionales
Conocida como enfermedad renal crónica de etiología desconocida (CKDu), este padecimiento se distingue por no estar asociado con diabetes, hipertensión u otras causas habituales de daño renal. Afecta principalmente a hombres jóvenes en labores manuales expuestos a calor intenso y condiciones laborales precarias.
Casos en Texas y desafío diagnóstico
En hospitales públicos de Houston se han atendido pacientes en sus 20 y 30 años con insuficiencia renal avanzada, muchos de origen mexicano o centroamericano y sin factores de riesgo convencionales. Estos pacientes suelen presentar síntomas avanzados, y algunos reportan orina oscura al inicio.
Factores laborales y ambientales
Expertos consideran que la enfermedad probablemente resulta de una combinación de estrés térmico, deshidratación repetida y exposición a pesticidas o químicos agrícolas. El uso frecuente de medicamentos antiinflamatorios también puede agravar el daño renal.
Limitaciones en el manejo y prevención
No existe un tratamiento específico para esta enfermedad y el progreso suele ser rápido. Muchas personas afectadas no tienen acceso a diálisis o trasplante debido a recursos limitados y su situación migratoria. Se recomienda controlar la presión arterial, evitar daños adicionales y mejorar las condiciones laborales, incluyendo hidratación adecuada y pausas en el trabajo.
Importancia de la detección temprana
La enfermedad es silenciosa y los síntomas suelen aparecer hasta etapas avanzadas. Se aconseja a trabajadores en riesgo realizar exámenes periódicos de función renal para detectar alteraciones antes de que la enfermedad progrese. Un simple análisis de sangre y orina pueden ser clave.




