La Sección de lo Social del Tribunal de Instancia de Bilbao ha anulado el despido de un delineante mecánico que alegó ser reemplazado por un software basado en inteligencia artificial (IA). La empresa sostuvo que la incorporación de esta tecnología reducía en más del 80% el gasto en comparación con el sueldo anual del trabajador, cerca de 30.000 euros.
Despido basado en ahorro tecnológico no justificado
La compañía comunicó al empleado la extinción de su contrato argumentando causas técnicas y económicas vinculadas a la implantación de licencias para software de diseño asistido por IA. En la carta de despido se informó sobre un aparente ahorro anual de 25.000 euros gracias a esta herramienta digital.
Sin embargo, el trabajador no aceptó esta versión y llevó el caso ante la justicia para reclamar la improcedencia del despido y mayores indemnizaciones.
Falta de evidencia sobre impacto económico real
El Tribunal concluyó que la empresa no aportó pruebas objetivas que demostraran la existencia de pérdidas financieras ni que la tecnología sustituyera efectivamente al trabajador con la eficacia argumentada.
La justicia recordó que la automatización puede transformar el mercado laboral, pero el despido por estas causas exige una justificación económica sólida y comprobada, que en este caso no fue acreditada.
Consecuencias del fallo para la empresa
Al declarar el despido improcedente, el tribunal obligó a la compañía a optar por la readmisión del empleados con el pago de salarios atrasados o a abonar una indemnización superior a 12.300 euros.
Implicaciones para sectores que incorporan IA
Este fallo establece un precedente para las empresas que buscan reducir costes mediante la inteligencia artificial. La mera implementación tecnológica no basta para justificar despidos masivos sin pruebas económicas claras y análisis detallados ante los tribunales.




