El expresidente estadounidense Donald Trump confirmó que asistirá a la cumbre de la OTAN en Ankara, Turquía, motivado principalmente por su vínculo con el presidente Recep Tayyip Erdoğan. Trump describió a Erdoğan como «un amigo» y «líder respetado» y dejó entrever que podría consolidarse una cooperación más estrecha en defensa entre Washington y Ankara.
Turquía, eje estratégico para EE. UU. y la OTAN
A pesar de disputas históricas, como la compra por Turquía del sistema ruso S-400 en 2019, lo que provocó sanciones y la expulsión del programa F-35 estadounidense, Ankara ahora es considerado un aliado clave para abordar desafíos de seguridad global. Expertos y exfuncionarios remarcan su importancia debido a su posición geográfica y su capacidad militar, la segunda mayor dentro de la OTAN después de EE. UU.
El exembajador estadounidense James Jeffrey destacó que, más allá de la afinidad personal entre Trump y Erdoğan, Turquía es esencial para mantener el perímetro de seguridad de Estados Unidos en Eurasia por su poder militar y su disposición a proyectar influencia regional.
Retos y decisiones recientes en defensa
La cumbre de la OTAN se produce en un momento en que la alianza busca fortalecer la defensa colectiva tras años centrados en el combate al terrorismo. Turquía controla puntos estratégicos como el Bósforo y los Dardanelos y limita con Siria, Irak e Irán.
El gobierno de Trump ha impulsado la venta de $700 millones en motores para cazas F110 a Turquía, enfrentando cuestionamientos en el Congreso por la permanencia turca del sistema S-400 ruso, el cual es incompatible técnicamente con los F-35.
Controversias en la relación Washington-Ankara
Aunque administraciones estadounidenses destacan la colaboración con Turquía, surgen tensiones por diferencias políticas. Turquía ha expresado apoyo a Hamas tras los ataques de 2023 y mantenido vínculos con organizaciones no occidentales como BRICS y la Organización de Cooperación de Shanghai.
Estos posicionamientos dificultan una integración plena y la transferencia de tecnología avanzada estadounidense a Ankara, generando resistencia parlamentaria especialmente entre demócratas.
Influencia de Turquía en conflictos regionales
Turquía ha jugado un rol significativo en la resistencia ucraniana, limitando el acceso naval ruso al Mar Negro y suministrando drones Bayraktar. Además, su apoyo a la oposición siria contribuyó a la caída del régimen de Bashar al-Assad, afectando la influencia de Irán y Rusia en la zona.




