El Reino Unido comenzó un proyecto para recuperar ecosistemas marinos mediante la instalación de 20 bloques de arrecife resistentes en el Mar del Norte, cuyo objetivo es crear un hábitat propicio para miles de organismos marinos y especialmente para la restauración de ostras autóctonas.
Arrecifes artificiales y liberación de ostras juveniles
Hasta el momento, se han liberado 35 mil ostras juveniles y se han depositado 40 toneladas de conchas para formar un lecho que facilite el desarrollo del nuevo arrecife. Los cubos, diseñados específicamente para favorecer la fijación y crecimiento de las ostras, contribuyen además a la mejora de la calidad del agua y al aumento de la biodiversidad.
Gravedad del declive de las poblaciones de ostras
Los arrecifes de ostras autóctonas han desaparecido de la región hace más de cien años. Desde el siglo XIX, la pérdida de hábitat, la sobreexplotación, la contaminación y enfermedades provocaron una caída de más del 95% en las poblaciones de ostras en todo el Reino Unido. Estudios recientes revelan que este fenómeno afecta además a muchos ecosistemas marinos europeos, donde las ostras se encuentran dispersas en pequeños grupos o aisladas.
Voluntariado clave en la preparación y fijación de ostras
El proyecto cuenta con la colaboración de 190 voluntarios locales que limpiaron y prepararon 4.000 ostras para su fijación en las estructuras del arrecife usando adhesivos especiales. La iniciativa se desarrolla en North Shields, puerto histórico cercano a Newcastle.
Objetivos ambientales y beneficios ecológicos
La restauración de los arrecifes busca revitalizar el hábitat marino y apoyar las zonas de cría de peces. Las ostras actúan como filtradoras naturales, mejorando la calidad del agua, y ayudan a recuperar la fauna y flora locales.




