En procedimientos judiciales realizados en Bellefonte, Pensilvania, se reveló una red de distribución de cocaína vinculada a fraternidades de la Universidad Estatal de Pensilvania (Penn State). Exmiembros de fraternidades compraban y vendían cocaína en cantidades que aumentaron hasta cargamentos de un kilogramo.
Detalles del caso y acusados
Los acusados enfrentan cargos que incluyen suministro, distribución, empaquetado y entrega de cocaína. Según la Fiscalía estatal, las drogas ingresaban a la ciudad universitaria desde Filadelfia, Nueva York y Long Island, para luego venderse principalmente a estudiantes de Penn State.
Thomas Robinson, exmiembro de Delta Upsilon, declaró que inició la compra de cocaína en 2023 con cantidades iniciales de 100 gramos que luego aumentaron a hasta un kilogramo. Los envíos y las ventas se realizaban con la ayuda de otros miembros y hasta de novatos en las fraternidades, quienes colaboraban en el fraccionamiento y embalaje de los estupefacientes.
Operación y colaboración interna
Mohammed Huraibi, también exmiembro de Delta Upsilon, confirmó que la operación incluía compras conjuntas y venta en volúmenes crecientes. Pledges o novatos dentro de las fraternidades asistían en empacar la droga, hasta que Huraibi se retiró de la actividad.
Otros miembros de fraternidades, como Michael Brogno Jr. y Robert Zanolla, fueron señalados por colaborar en embalaje y transporte. Algunos realizaron viajes a Nueva York para abastecerse y trasladar cocaína a la comunidad universitaria.
Investigación y pruebas judiciales
Durante la investigación se localizó una caja fuerte con cocaína, marihuana, dinero en efectivo y armas en una habitación de fraternidad, cuyo contenido y relación con los acusados aún son materia de análisis judicial. Se considera que Paul Robinson, hermano de Thomas, intentó proteger o recuperar dicha caja fuerte.
Abbatiello, señalado como líder del supuesto grupo de narcotráfico, fue liberado bajo fianza tras quedar detenido inicialmente sin posibilidad de salida. Su defensa calificó el proceso como justo y confía en la inocencia de su cliente.
Los acusados permanecen en espera de juicio y son considerados inocentes hasta que se demuestre lo contrario en el proceso legal.




