Los fraudes telefónicos que simulan ser llamadas oficiales de bancos o compañías reconocidas están aumentando en todo Estados Unidos. Los estafadores utilizan tácticas sofisticadas para mostrar en tu teléfono el nombre y número real de tu banco, pero en realidad buscan robar tu dinero.
Cómo operan los estafadores telefónicos
Los delincuentes “falsifican” números telefónicos para que aparezcan en tu pantalla junto con el nombre de la entidad que quieren suplantar. Incluso suelen conocer detalles personales como tu nombre, número de cuenta o información de seguridad para crear confianza.
Por qué no debes contestar llamadas inesperadas
Ante una llamada inesperada que afirma estar alertando sobre fraude o problemas con tu cuenta, lo peor es caer en el pánico y actuar por impulso. Los estafadores buscan generar urgencia para que reveles datos sensibles o realices movimientos financieros sin verificar.
Medidas para protegerte de estas estafas
- No contestes llamadas de instituciones financieras u otras empresas si no estabas esperando contacto.
- Si recibes algún mensaje o llamada sospechosa, contacta directamente a la empresa usando un número oficial que tengas guardado o aparezca en documentos previos.
- No proporciones códigos de seguridad ni información personal por teléfono o mensaje.
- En caso de dudas, consulta con tu banco o con las autoridades antes de tomar cualquier acción.
Recomendación para familias y personas vulnerables
Para evitar fraudes mediante imitación de voces grabadas, conviene tener un código familiar secreto. Así, si alguien llama usando la voz de un ser querido, se puede pedir esta clave para confirmar la identidad.
Las estafas telefónicas representan un riesgo creciente que requiere cautela y control sobre nuestras comunicaciones. No permitas que el miedo te lleve a tomar decisiones que faciliten el fraude.




