La lesión persiste tras accidente en descenso olímpico
La destacada esquiadora Lindsey Vonn continúa enfrentando las consecuencias de una grave lesión sufrida durante los Juegos Olímpicos de Invierno 2026. A cinco meses de su accidente, la atleta estadounidense confesó que todavía tiene el tobillo roto, lo que le dificulta caminar y realizar actividades físicas normales.
Una recuperación lenta y dolorosa
Vonn se accidentó apenas 13 segundos después de iniciar su descenso en la final femenina, un incidente que puso en pausa su carrera y la sometió a un proceso de rehabilitación prolongado. Mediante declaraciones en los premios ESPY en Nueva York, dijo que solo ahora ha podido entrenar en un gimnasio de forma significativa y que caminar sigue siendo una actividad complicada.
Además, recordó la dura etapa inicial tras la lesión, cuando estuvo en silla de ruedas y luego usando muletas por más de tres meses y medio. Ese momento emocional fue señalado como un hito importante en su recuperación, ya que caminar sin ayuda representó un logro significativo.
Actitud de valentía en los Juegos
A pesar de la gravedad de sus heridas, Vonn tomó la valiente decisión de competir en los Juegos Olímpicos a sus 41 años, apenas una semana después de romperse el ligamento cruzado anterior en otro accidente previo. Esta determinación ha sido vista como una muestra de coraje, aunque la fractura en el tobillo tras el último choque complicó su estado de salud considerablemente.
Perspectivas futuras para la esquiadora
La atleta anunció que le espera un camino largo de rehabilitación y recuperación, lo cual requerirá tiempo y paciencia. Su situación médica actual, con el tobillo aún fracturado, indica que deberá continuar bajo supervisión profesional y evitar esfuerzos prematuros.




