En el año 1960, investigadores soviéticos trasladaron miles de cangrejos reales rojos desde su hábitat natural del mar de Bering al mar de Barents, en el Ártico. La intención original era crear una nueva industria pesquera para beneficiar la economía local. Sin embargo, con el tiempo, esta especie ha dominado las áreas invadidas, modificando de manera considerable el ecosistema marino.
Características y comportamiento del cangrejo real rojo
El cangrejo real rojo, conocido por su gran tamaño que puede alcanzar más de un metro de envergadura, posee un caparazón espinoso y pesado. Es omnívoro y extremadamente oportunista, capable de consumir todo tipo de especies bentónicas. Su movilidad y voracidad han contribuido a su éxito en la región ártica.
Impacto ecológico en el mar de Barents
Su proliferación ha causado una reducción en la diversidad y biomasa de organismos bentónicos. La presencia del crustáceo dificulta la detección y captura de peces comerciales, además de afectar a especies autóctonas como mejillones y estrellas de mar, eliminándolas casi por completo del fondo marino.
Consecuencias económicas y ambientales
A pesar de que inicialmente se valoró la posibilidad de un aumento económico gracias a la nueva fuente de marisco, los efectos ecológicos negativos plantean retos para la pesca tradicional y el equilibrio natural en la región. Las alteraciones al hábitat nativo pueden tener repercusiones de largo alcance para el Ártico y los países colindantes.




