James Talarico, candidato demócrata al Senado de Texas, resaltó en una entrevista antigua que su iglesia provocó controversia al hospedar a una familia de inmigrantes indocumentados que estaban próximos a ser deportados por ICE, y afirmó que la fe cristiana implica a veces «causar problemas».
Conexión entre fe y acción política
Talarico, representante estatal y seminarista presbiteriano, explicó que su compromiso político está inspirado en las tradiciones sociales de su iglesia. Destacó que en años anteriores esta iglesia apoyó derechos LGBTQ, aceptó un ateo entre sus miembros y, en la década pasada, desafió autoridades al proveer refugio a la familia inmigrante.
“La justicia es simplemente amor en público”, declaró en la grabación de junio de 2023 en el programa «Weekly Witness».
Críticas al llamado «Cristo-fascismo» en Texas
Durante la misma entrevista, el candidato se refirió al «Cristo-fascismo» y a la influencia del sector religioso conservador en la política texana, que según él intenta imponer una sola visión religiosa.
Ejemplificó con leyes que promueven la exhibición de los Diez Mandamientos en escuelas públicas, la sustitución de consejeros escolares por capellanes y prohibiciones relacionadas con tratamientos médicos para menores transgénero, así como la prohibición del aborto.
Reacciones y defensa del candidato
Las declaraciones de Talarico fueron duramente cuestionadas por figuras republicanas. Un portavoz del Comité Nacional Republicano calificó al aspirante demócrata como un peligro debido a sus posiciones sobre seguridad fronteriza y policía.
En respuesta, un portavoz de la campaña de Talarico aclaró que él apoya la ley, el orden y el control fronterizo, y que su lucha contra la corrupción política se inspira en su educación religiosa.
Contexto electoral y controversias
A pesar de su historial polémico, Talarico lidera en algunas encuestas frente al actual Fiscal General de Texas, Ken Paxton, quien ha cuestionado su compromiso con valores tradicionales y llamó a los votantes a conocer su verdadero perfil.
Este enfrentamiento se desarrolla en una contienda clave para el Senado de Estados Unidos, con la religión y la inmigración como ejes del debate político en el estado.




