Jake Altman, exmiembro del colectivo socialista Democratic Socialists of America (DSA) residente en Michigan, criticó duramente al candidato demócrata progresista Abdul El-Sayed y alertó sobre la influencia de políticas extremas en la izquierda política de Estados Unidos.
Acusaciones contra Abdul El-Sayed y la izquierda radical
Altman describió a El-Sayed como un político insincero y «el más santurrón dentro de la política demócrata». Además, afirmó que el ala más a la izquierda del Partido Demócrata estaría copiando la política sectaria de organizaciones como Hezbollah, un grupo terrorista extranjero, lo que considera una amenaza a la pluralidad y la tolerancia en el país.
Cambios en el DSA y su impacto político
Según Altman, quien salió del DSA alrededor de 2015, ese movimiento ha sido infiltrado por facciones extremistas como marxistas y leninistas. Mencionó que en 2025 se eliminó la prohibición de miembros leninistas en la organización, un signo inequívoco, a su juicio, de la radicalización del grupo.
Criticó también a la actual copresidenta del DSA, Megan Romer, señalándola como defensora del régimen cubano y parte del sector marxista-leninista que ha ganado influencia.
Contexto político en Michigan y divisiones demócratas
El estado de Michigan es escenario de tensiones entre el ala moderada y la progresista del Partido Demócrata, cuestión que afecta la candidatura de El-Sayed para el Senado. Altman mencionó que mantiene cierta familiaridad con El-Sayed y su familia, pero mantiene una postura crítica hacia su campaña.
El candidato ha intentado distanciarse de su asociación con figuras polémicas como el streamer Hasan Piker, quien ha realizado comentarios controversiales, incluyendo declaraciones cuestionadas sobre eventos históricos y discursos antisemitas.
Advertencia contra el extremismo y llamado a la unidad
Altman concluyó que la política estadounidense debe evitar caer en la extrema división sectaria. Llamó a electores de todos los partidos a apoyar candidatos que promuevan el amor al país y la representación de sus electores sin adoptar posturas radicales que alejen la convivencia democrática.




