Decisión del consejo municipal genera controversia
El consejo de la ciudad de Danbury, Connecticut, aprobó una modificación en las reglas de contratación policial que autoriza a residentes legales permanentes y a beneficiarios del programa de Acción Diferida para Llegadas en la Infancia (DACA) a postularse para formar parte de la fuerza policial local. La votación fue 18 a 2 a favor de la medida.
Opiniones enfrentadas en la ciudad
La concejal Candace Fay expresó su rechazo a esta modificación, argumentando que no contribuye a la seguridad de la ciudad y calificándola como un acto de señalización política que divide a la comunidad. Fay solicita mantener el requisito de ciudadanía para quienes deseen ejercer funciones policiales, enfatizando que la ciudadanía es un estándar objetivo y fundamental para ejercer poderes de arresto y uso de la fuerza.
Por otro lado, el alcalde Roberto Alves destacó que con esta medida se eliminan barreras para que residentes calificados que ya viven en la ciudad puedan servir a su comunidad. Asimismo, el concejal Joe Britton sostuvo que como Danbury es una ciudad con población inmigrante, quienes estén legalmente aquí y estén dispuestos a proteger y servir deben tener la oportunidad.
Alineación con normas estatales y desafíos en reclutamiento
Esta actualización en la normativa local se alinea con las establecidas por el Consejo de Normas y Capacitación para Oficiales de Policía de Connecticut, que desde 2020 permite a residentes permanentes y desde 2025 a beneficiarios de DACA ser elegibles para ingresar a la policía estatal. El jefe de policía Patrick Ridenhour participó en discusiones previas sobre el tema y reconoció las dificultades para la contratación de agentes, enfatizando la importancia de atraer a los candidatos mejor calificados.




