En una operación coordinada realizada el 18 de junio, la oficina de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Harlingen, Texas, arrestó a 238 inmigrantes indocumentados. Esta cifra representa el mayor número de detenciones específicas en un solo día en el Valle del Río Grande, según informó la agencia.
Arrestos vinculados a delitos graves
Los detenidos incluyen a personas con antecedentes penales por delitos como intento de secuestro, agresiones sexuales y posesión de drogas. Entre los arrestados figura Manuel Morales-Geronimo, miembro de la pandilla Paisas, con condenas previas por asalto, posesión de sustancias controladas y violaciones reiteradas de la ley migratoria.
También fue detenido José Alfredo Castillo-Mendoza, mexicano con condenas previas por intento de secuestro, agresión sexual y entradas ilegales repetidas a Estados Unidos.
Compromiso de ICE con la seguridad pública
El director de la oficina de ICE en Harlingen, Juan Agudelo, destacó que la misión de la agencia sigue centrada en mejorar la seguridad pública y mantener la integridad del sistema migratorio. “No nos detendremos hasta proteger a nuestras comunidades estadounidenses, eliminando a cada inmigrante ilegal que representa un riesgo criminal”, afirmó.
Contexto político y operativo
Estas acciones se producen en un marco de mayor rigor en la política migratoria promovida por la administración Trump, que persigue la expulsión de inmigrantes ilegales con antecedentes criminales en todo el país.
El anuncio también coincidió con la reacción del presidente Donald Trump ante reportes sobre una posible suspensión de paradas vehiculares por parte del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), una medida que consideró contraproducente para la lucha contra el crimen.




