Antonio Brown se declaró culpable de agresión agravada con arma de fuego y fue sentenciado a tres años de libertad condicional por un tiroteo ocurrido en 2025 cerca de un evento de boxeo de celebridades en Miami. La jueza Marisa Tinkler Mendez aceptó el acuerdo el viernes 6 de noviembre de 2026.
Como parte de las condiciones, el exreceptor de la NFL deberá asistir a sesiones semanales de terapia y no podrá poseer armas de fuego, además de cumplir otros requisitos. El acuerdo evita que vaya a prisión y, según informó Associated Press, no dejará una condena penal en su expediente bajo esos términos.
Brown también podría solicitar que termine la libertad condicional antes de cumplir los tres años, aproximadamente al llegar a la mitad de la sentencia, siempre que haya respetado todas las condiciones impuestas.
El caso comenzó con una acusación de intento de asesinato
La acusación original contra Brown era de intento de asesinato. La policía sostuvo que tomó el arma de un guardia de seguridad y disparó dos veces contra un hombre con quien acababa de tener un altercado físico. Brown afirmó que actuó en defensa propia y que intentaba protegerse de un intento de robo de sus joyas.
De haber sido condenado por el cargo original, el exjugador podía enfrentar hasta 30 años de prisión. El acuerdo aprobado reduce el cargo y establece una pena de libertad condicional, sin encarcelamiento.
Brown fue seleccionado en la sexta ronda del draft desde Central Michigan y se convirtió en uno de los receptores más destacados de la historia de los Pittsburgh Steelers. Su carrera en la NFL terminó tras una salida abrupta del campo durante un partido con Tampa Bay.




