El arranque de la construcción del megapuente que conectará Extremadura con Portugal sigue sin fecha definida debido a retrasos en los trámites ambientales realizados por las autoridades portuguesas. La paralización preocupa en la región ya que esta infraestructura, valorada en 24 millones de euros y financiada por ambos países, reducirá el viaje entre las zonas en aproximadamente 85 kilómetros.
Características del puente y su trazado
El proyecto incluye un puente de 160 metros que contará con dos carriles de 3,5 metros de ancho cada uno, además de bermas laterales y paseos peatonales. Se ha optado por un diseño con dos arcos gemelos de hormigón que permitirá evitar la construcción de pilares en el cauce del río Sever, minimizando el impacto ambiental.
En el lado portugués, una extensión de 700 metros conectará el puente con la carretera EM1139, facilitando la integración de la infraestructura en la red vial regional. El puente unirá Cedillo, en el municipio de Valencia de Alcántara, con Montalvão, en el distrito de Portalegre.
Beneficios esperados para la región transfronteriza
Las autoridades locales resaltan que esta conexión no solo acortará considerablemente los tiempos de viaje entre España y Portugal, sino que también fortalecerá la cooperación transfronteriza. Se prevé que facilite el acceso a servicios básicos y contribuya a la dinamización económica de una de las zonas con menor población de la península ibérica.
A pesar del entusiasmo local, la demora en las aprobaciones ambientales en Portugal mantiene en suspenso el inicio de los trabajos, que sigue pendiente a casi 11 meses de la adjudicación oficial del contrato de obra.




