Disparo de ICE en Austin genera polémica sobre deportación de inmigrante venezolano

Wilber Rafael Garces Pérez, un inmigrante venezolano indocumentado, fue herido por un agente de ICE durante una parada de tráfico en Austin. La Liga de Ciudadanos Latinoamericanos Unidos (LULAC) demanda que no sea deportado porque es testigo clave en la investigación sobre el uso de la fuerza por parte de los oficiales.

Detalles del incidente y respuesta legal

Según la abogada Kate Lincoln-Goldfinch, Garces Pérez se encontraba realizando entregas para DoorDash cuando un vehículo negro sin identificación oficial lo golpeó lateralmente. Momentos después, al percatarse de la persecución de agentes de ICE, intentó dar la vuelta bajo una autopista.

Los agentes continuaron la persecución y presuntamente dispararon a Garces Pérez en la nuca, extrayéndolo de su automóvil. La abogada sostiene que el inmigrante no recibió atención médica adecuada, permaneciendo con la bala alojada en su cuerpo varias horas y sin analgésicos, además de pasar la noche en un centro de procesamiento de ICE sin cama.

Reclamos y protestas en Austin

El incidente provocó protestas locales y demandas de autoridades para una investigación independiente. El director de LULAC, Juan Peruano, declaró que Garces Pérez es víctima y testigo fundamental, por lo que su deportación impediría esclarecer los hechos. El representante Lloyd Doggett criticó la falta de credibilidad de ICE, señalando la necesidad de supervisión externa para garantizar responsabilidad.

Situación migratoria de Garces Pérez y postura de DHS

Fuentes del Departamento de Seguridad Nacional confirmaron que Garces Pérez tiene una orden final de expulsión por ingreso ilegal bajo la administración Biden. Su estado es estable y se encuentra bajo custodia federal mientras se tramita su deportación.


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