El partido entre Florida State y SMU, que cerraba el fin de semana del Labor Day en la ACC, enfrentó un imprevisto en la noche del lunes cuando una falla eléctrica dejó sin energía el estadio Doak Campbell en Tallahassee justo antes del inicio.
Interrupción repentina y problemas en la comunicación
El apagón ocurrió minutos antes de la patada inicial, impidiendo que los jugadores y entrenadores se comunicaran a través de radios o de dispositivos electrónicos. Esto obligó a ambos equipos a regresar a los vestuarios mientras los responsables intentaban resolver la situación.
Decisiones bajo presión y encuentro sin tecnología
Las autoridades de ambos colegios y el comisionado de la ACC, Jim Phillips, se reunieron repetidamente para evaluar alternativas. Finalmente, a las 8:45 p.m. ET decidieron continuar con el juego esa misma noche, pese a la falta total de comunicaciones en la cancha.
Regreso al fútbol americano tradicional
SMU y Florida State tuvieron que adoptar un método de juego que no se veía desde antes de 2024: las jugadas se transmitieron sin radio entre entrenadores y jugadores ni pantallas táctiles al margen. Incluso practicaron señales manuales para coordinar acciones.
Implicaciones deportivas y logísticas
El técnico de SMU, Rhett Lashlee, destacó que su equipo no había jugado sin comunicación directa durante más de dos años. Retrasar el partido no era viable debido al calendario próximo, en especial porque SMU tiene un compromiso el sábado siguiente.
Experiencia especial para los aficionados
Durante la espera, los seguidores permanecieron en las gradas animando y jugando entre ellos, mientras la banda de Florida State se encargaba de entretener al público. Aun así, la noche fue caótica para todos los involucrados y marcó uno de los momentos más peculiares en los últimos veinte años del fútbol colegial.



