Francis Clifford Smith, considerado el preso con más años cumplidos en Estados Unidos, murió en Connecticut a los 101 años, tras pasar 76 años en prisión por un asesinato por el que siempre mantuvo su inocencia.
Una condena marcada por múltiples apelaciones y postergaciones
Smith fue condenado a muerte por el asesinato de Grover Hart, un vigilante nocturno de 68 años, ocurrido en 1949 durante un intento de robo. Durante más de siete décadas, su ejecución fue programada y suspendida en ocho ocasiones. A pesar de que varios testigos retractaron sus declaraciones y otros acusados señalaron a un tercero como responsable, Smith nunca obtuvo un nuevo juicio.
Vida en prisión y liberaciones temporales
El condenado cumplió la mayor parte de su vida en la cárcel, aunque tuvo breves períodos de libertad, incluida una fuga en 1967 que duró 12 días y un permiso de libertad condicional en 1975. Posteriormente, fue devuelto a prisión por violaciones a la libertad condicional.
Últimos años en un centro especializado
En 2020, Smith accedió a una libertad supervisada en una residencia para personas mayores vinculadas al sistema de justicia, donde falleció dormido en junio pasado. A pesar de informes sobre un posible diagnóstico de demencia, las autoridades penitenciarias solo confirmaron que presentaba problemas asociados a la edad avanzada.
Legado y cuestionamientos judiciales
El caso de Smith ha sido un símbolo de las complejidades y limitaciones del sistema judicial. Oficiales y testimonios posteriores cuestionaron su implicación en el crimen, pero el tribunal mantuvo la condena. Su sentencia de muerte fue conmutada por cadena perpetua en 1954.




