Una práctica cada vez más común
El hábito de comer dentro del automóvil se ha consolidado entre los estadounidenses. Según un estudio realizado en junio por la firma OnePoll para la panadería St. Pierre, 53% de los adultos encuestados afirma comer en su vehículo al menos una vez a la semana.
Motivaciones detrás del hábito
El motivo principal para alimentarse en el auto es la falta de tiempo, señalado por 38% de los participantes. Otros consideran que es más práctico (35%), buscan un ambiente tranquilo (32%) o prefieren comer solos (26%). La comida más consumida en el auto es el almuerzo.
Diferencias generacionales en el consumo
El estudio muestra que los jóvenes de la Generación Z (nacidos después de 1996) comen en promedio 3.83 veces por semana en el auto, el doble que los boomers, quienes registran 0.84. Los alimentos preferidos entre los más jóvenes incluyen pizza, sándwiches y hamburguesas, mientras que los grupos mayores optan por comidas que pueden llevar con una mano.
Perspectiva psicológica
La psicóloga Geri-Lynn Utter explicó que comer en el auto va más allá de la practicidad. Para muchos, el vehículo se ha convertido en un refugio donde pueden estar solos, desconectarse del estrés laboral y de las responsabilidades diarias, y disfrutar de un momento en solitario.
Utter señala que esta tendencia refleja la presión del estilo de vida moderno, en el que las personas deben adaptarse a agendas saturadas y límites difusos entre el trabajo y la vida personal. Comer en el auto se convierte así en una pausa valiosa, aunque implica una ruptura de los espacios y tiempos tradicionales destinados a las comidas familiares o sociales.