Descubrimiento inesperado durante trabajos de construcción
En la primavera de 2019, Ross Sledger, de 49 años, recibió la noticia de que durante una ampliación en la cocina de su casa en Wye, Kent, se habían encontrado huesos aparentemente humanos. Inicialmente, Sledger creyó que eran restos de algún animal, pero pronto se confirmó lo contrario.
Investigación policial y hallazgos adicionales
La policía intervino y aseguró el sitio, considerando la posibilidad de que fuera una escena de crimen. En total, se encontraron restos de dos cuerpos anglosajones con una antigüedad aproximada de mil años, incluyendo un fémur, dos cráneos, costillas y otros fragmentos óseos. El operativo mantuvo vigilancia nocturna debido a la consideración inicial del caso como evento criminal.
Finalización de la investigación y reentierro
Después de aproximadamente dos días, especialistas confirmaron que se trataba de restos históricos. Tras la conclusión de la pesquisa, los huesos fueron entregados a una sociedad histórica y posteriormente a un vicario local. En agosto de 2026, se realizó una ceremonia religiosa para su reentierro en una iglesia cercana, con el himno «Jerusalem» como parte del homenaje.
Incidentes durante la remodelación
Más restos aparecieron mientras Sledger instalaba césped artificial, lo que aumentó la preocupación por retrasos en la obra. Finalmente, el inconveniente se resolvió en poco tiempo y la renovación continuó sin mayores contratiempos.
Hallazgos similares en el Reino Unido
Este no es el único hallazgo arqueológico reciente en patios británicos. En Hampshire, otra pareja descubrió en 2020 un tesoro de 70 monedas inglesas antiguas que se vendieron en una subasta por cerca de 500 mil dólares en 2025.




