Padres cristianos denuncian secuestro de sus hijas por acusaciones de extremismo religioso en Suecia

Una pareja cristiana presentó en Washington D.C. una denuncia contra el gobierno sueco, que desde hace más de tres años mantiene bajo custodia a sus dos hijas adolescentes. La autoridades suecas separaron a las niñas debido a acusaciones de «extremismo religioso» contra los padres, que frecuentan la iglesia y mantienen estrictos valores en el hogar.

Origen del conflicto y acusación inicial

El conflicto comenzó en diciembre de 2022, cuando Sara, de 11 años, emitió una falsa acusación de abuso luego de una disputa familiar relacionada con el uso de maquillaje y teléfono móvil. A pesar de que la menor admitió haber mentido, los servicios sociales suecos retiraron a ambas niñas del hogar.

Justificación basada en prácticas religiosas

Los fiscales no encontraron pruebas de abuso físico o psicológico, pero se negaron a devolver a las hijas, argumentando que la participación activa de la familia en la iglesia y restricciones como no permitir pintar las uñas o ver televisión constituían signos de «extremismo religioso». Las historias bíblicas que los padres leen a las niñas fueron calificadas por las autoridades como «violentas».

Respuesta internacional y apoyo comunitario

La situación ha desatado indignación y solidaridad internacional. Una manifestación de apoyo reunió a la comunidad rumano-estadounidense frente a la embajada sueca en Washington, con la presencia de representantes del gobierno rumano y líderes religiosos. El Senado rumano aprobó una declaración unánime solicitando la devolución inmediata de las niñas, a las que consideran ciudadanas rumanas.

Impacto en las niñas y situación legal

La falta de contacto familiar afectó gravemente a las menores, reportando intentos repetidos de suicidio. El proceso legal ha sido desfavorable para los padres, que perdieron en varias instancias judiciales suecas y en la Corte Europea de Derechos Humanos, que declaró la inadmisibilidad de su caso.

Preocupaciones por derechos familiares y religiosa

El padre, Daniel Samson, teme que el gobierno sueco intente cambiar el nombre de las niñas en un intento de hacerlas objeto de adopción forzada. El caso generó alertas sobre la supuesta persecución religiosa y el trato restrictivo hacia familias cristianas en ciertos países europeos.

Declaraciones oficiales de Suecia

La embajada sueca declinó comentar casos individuales, pero reiteró su compromiso con los derechos humanos y la protección de los niños, afirmando que las medidas adoptadas buscan garantizar un ambiente seguro para las menores.


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