Ocho miembros de la Marina de los Estados Unidos a bordo del portaaviones USS Abraham Lincoln intentaron suicidarse desde que comenzó su despliegue prolongado, informó un alto funcionario naval en una carta.
Duración excepcionalmente larga y efectos en la tripulación
El despliegue, que comenzó en noviembre con destino inicial en San Diego, se extendió más allá de lo previsto debido a la guerra entre Estados Unidos e Irán. Este porteaviones estuvo 286 días en el mar sin realizar escalas, un tiempo mucho mayor al típico de seis o siete meses con paradas para reabastecimiento.
La prolongación de la misión provocó inquietudes sobre escasez de suministros y el impacto en la salud mental de los marineros. Familiares de los tripulantes expresaron preocupación por el bajo ánimo y las difíciles condiciones a bordo.
Intentos de suicidio y condiciones a bordo
Según la carta del Secretario de la Marina en funciones, Hung Cao, enviada a la senadora Kirsten Gillibrand de Nueva York, los ocho intentos de suicidio involucran a miembros del grupo de ataque, escuadrones aéreos y destructores escolta, totalizando unos 7,500 efectivos.
No se reportaron muertes por suicidio durante este periodo. Dos marineros saltaron al mar en incidentes anteriores. La información sobre los intentos no detallados fue entregada para responder preguntas dirigidas a autoridades del Departamento de Defensa.
Apoyo psicofisiológico disponible para la tripulación
La Marina sostiene que se prioriza el bienestar de los efectivos, con profesionales religiosos, médicos y de salud mental que monitorean y atienden las preocupaciones. Se cuenta con cinco capellanes, psicólogos clínicos, trabajadores sociales y técnicos en salud conductual para ayudar a la tripulación.
Reacciones políticas y militares
Gillibrand calificó las condiciones en el barco como “serias y en deterioro”, criticando la falta de reconocimiento de los sacrificios de los soldados. En contraste, el presidente Donald Trump consideró que el despliegue «no fue lo suficientemente largo».
El portaaviones realizó una escala en Tailandia y una más reciente en Guam antes de regresar a San Diego.




