Desde que Donald Trump volvió a la presidencia hace aproximadamente 18 meses, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) ha aplicado más de 100,000 multas civiles a inmigrantes indocumentados, acumulando un total cercano a los 84 mil millones de dólares.
Multas y pago de sanciones
Según funcionarios del DHS, hasta julio se recaudaron alrededor de 1,200 millones en pagos por estas multas, cuyo monto diario puede llegar a 998 dólares para aquellos sujetos a órdenes finales de expulsión que no abandonen voluntariamente el país o no cumplan con dichas órdenes.
Estrategia para fomentar la salida voluntaria
La administración Trump volvió a implementar medidas para incentivar la auto deportación de inmigrantes sin antecedentes penales. El DHS explicó que estas sanciones financieras son menos costosas que los procesos tradicionales de deportación y que quienes salgan voluntariamente pueden conservar las ganancias obtenidas en Estados Unidos y mantienen la opción de solicitar legalmente su inmigración en el futuro.
Comunicación y advertencias a inmigrantes
Adicionalmente, la agencia distribuyó volantes a través de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza que destacan beneficios y consecuencias. El material asegura que la auto deportación es segura y permite elegir el vuelo de salida, mientras advierte que quienes no cumplan serán detenidos sin oportunidad de organizar sus asuntos.
Resultados y contexto reciente
En el primer año completo del segundo mandato de Trump, se reportaron más de tres millones de salidas de inmigrantes indocumentados, de las cuales unas 2.2 millones fueron auto deportaciones. Además, cerca de 900,000 personas fueron expulsadas formalmente y se registraron más de 900,000 arrestos relacionados.
Estas cifras reflejan un cambio significativo en los patrones migratorios tras los niveles récord de cruces ilegales durante la administración anterior.




