La más reciente producción de Disney, la versión live-action de Moana, ha sido duramente criticada por expertos y espectadores, generando dudas sobre el futuro de estos remakes. La película, programada para estrenarse el 10 de julio de 2026, ha mostrado una recepción negativa desde su tráiler y sus primeras críticas.
Recepción fría y críticas a detalles estéticos
Contrario al éxito del Moana animado original, que combinó música popular y una animación vibrante, esta adaptación ha sido cuestionada por la calidad visual y decisiones estéticas. Uno de los aspectos más señalados fue el atuendo y apariencia del actor Dwayne Johnson como Maui, cuyo uso de una peluca fue calificado como «pobre» y poco creíble.
Comparaciones desfavorables con la obra original
Críticos reconocidos como Robbie Collins han comparado la remake con contenido generado por inteligencia artificial, evidenciando una sensación de falta de originalidad y esfuerzo creativo. La película obtuvo solo un 38% de aprobación en Rotten Tomatoes, con críticas que la califican como «inútil», «sin vida» y que provoca una sensación de «valle inquietante» debido a su realismo mal logrado.
Impacto en la estrategia futura de Disney
Este nuevo fracaso podría afectar la continuidad de las remakes live-action de Disney, que desde hace algunos años ha apostado por esta fórmula con resultados cada vez más cuestionados. Aunque las primeras adaptaciones lograron éxito comercial, las expectativas del público han bajado considerablemente ante la percepción de menor calidad y falta de creatividad.
Las cifras del Moana original fueron contundentes: recaudó cerca de 900 millones de dólares ajustados por inflación. Sin embargo, este éxito no parece replicarse con la versión actual, lo que plantea interrogantes sobre la sostenibilidad de esta estrategia en el estudio.




