Con motivo del 250 aniversario de la independencia de Estados Unidos, el ex vicepresidente Mike Pence exhortó a la nueva generación a mantener una fe firme en Dios y una profunda confianza en los principios que fundaron la nación. Pence resaltó el valor de la libertad y la responsabilidad de protegerla a través de la enseñanza y el compromiso ciudadano.
Un legado de sacrificio y principios inmutables
Hace 250 años, cincuenta y seis hombres comprometieron «sus vidas, fortunas y honor sagrado» para lograr la independencia. Estos hombres, provenientes de diversos sectores, no podían prever el éxito o fracaso de su causa, pero entendían que la libertad merecía cualquier sacrificio. El ex mandatario destacó que ese espíritu fundacional aún sostiene a Estados Unidos.
La fuente divina de los derechos y el gobierno constitucional
Pence recordó que la Declaración de Independencia estableció que los derechos humanos no provienen de gobiernos ni opiniones fluctuantes, sino de Dios. La Constitución, explicó, existe para proteger esos derechos y ha perdurado gracias a esta verdad esencial.
Promover en las nuevas generaciones el valor de la libertad
El ex vicepresidente manifestó su preocupación por la disminución del orgullo nacional, citando cifras que indican que solo un tercio de los estadounidenses se sienten «extremadamente orgullosos» de su país, en comparación con el 70% de principios de este siglo. Subrayó la importancia de instruir a los jóvenes sobre el valor de la libertad, la fe y el carácter para asegurar que sepan defender la Constitución.
Confianza en el pueblo y esperanza para el futuro
Pence expresó su convicción en la capacidad del pueblo estadounidense para superar divisiones y desafíos. Aseguró que los mismos valores y la Providencia que guiaron a los fundadores siguen sosteniendo a la nación, y que esta conserva un papel vital en el mundo como «la última y mejor esperanza de la Tierra».




