Michigan confirmó su buena forma con una victoria trabajada por 17-10 frente al 11º clasificado Oklahoma en Ann Arbor. El triunfo, logrado sin polémicas respecto al reloj, representa un sólido inicio para los Wolverines, que suman ahora dos victorias consecutivas en la temporada universitaria.
Un partido marcado por la defensa y el juego terrestre
La clave del éxito de Michigan estuvo en su férrea defensa, que limitó drásticamente la efectividad del quarterback de Oklahoma, John Mateer, favorito para el Heisman. Mateer completó solo el 52% de sus pases y perdió un balón por intercepción.
En el ataque, Bryce Underwood destacó con 18 acarreos para 87 yardas, incluyendo un touchdown en el primer cuarto, que le permitió a Michigan marcar la primera anotación del encuentro.
Oklahoma no logró hacer valer su favoritismo
A pesar de entrar como favorito con una ventaja de 5.5 puntos y aspiraciones claras para disputar el College Football Playoff, Oklahoma no pudo superar la defensa de Michigan. Este resultado representa un duro golpe para los Sooners, que deberán reacomodarse rápidamente para mantener sus opciones en la temporada.
Un nuevo comienzo para Michigan en plena transición
Tras una controvertida victoria en su debut, donde una segunda extra en el reloj determinó el resultado, Michigan ha demostrado esta vez que puede sostener el ritmo sin ayuda externa. Con el entrenador Kyle Whittingham al mando, el equipo parece consolidarse y aspira a repetir presencia en los playoffs esta temporada.




