Medicamentos para bajar de peso pueden acelerar el avance de enfermedades neurodegenerativas como la ELA

Neurologistas han alertado sobre los posibles efectos adversos de ciertos medicamentos para la pérdida de peso en personas con enfermedades neurodegenerativas, especialmente la esclerosis lateral amiotrófica (ELA). Según expertos del Centro de ELA de NYU Langone, la rápida reducción de peso puede acelerar el deterioro físico en estos pacientes.

Funcionamiento y riesgos de los agonistas GLP-1

Los agonistas del péptido similar al glucagón tipo 1 (GLP-1) son medicamentos ampliamente utilizados para controlar la diabetes y la obesidad. Estos fármacos ayudan a reducir inflamación y riesgos asociados como enfermedades cardiovasculares y ciertos tipos de cirrosis hepática.

Sin embargo, en el caso de pacientes con ELA, el mecanismo que induce la pérdida rápida de peso se vuelve dañino. La enfermedad, que afecta la función nerviosa y muscular, se agrava cuando el paciente entra en un déficit calórico sostenido.

Evidencia clínica en pacientes con ELA

Un reporte médico de 2025 describe el caso de una paciente de 52 años con ELA que, al iniciar tratamiento con semaglutida para su diabetes tipo 2, perdió 11 kilos en tres meses. Esta pérdida de peso coincidió con una aceleración en el avance de sus síntomas. Al suspender el medicamento, la progresión física se estabilizó.

Este caso se suma a estudios que sugieren que la pérdida de masa muscular y peso corporal puede empeorar la enfermedad neuromuscular, ya que los protocolos clínicos para la ELA recomiendan mantener o aumentar el peso para preservar la función residual.

Implicaciones para tratamiento y cuidado

Los especialistas insisten en que aunque los medicamentos GLP-1 tienen beneficios comprobados para muchas personas, deben utilizarse con precaución en pacientes con condiciones neurodegenerativas como la ELA. Evaluar de manera individualizada los riesgos es clave para evitar un deterioro acelerado.

En suma, para quienes viven con ELA, mantener un peso adecuado es fundamental y la pérdida rápida inducida por ciertos tratamientos puede ser perjudicial. Médicos y pacientes deben dialogar sobre alternativas adecuadas para controlar enfermedades metabólicas sin comprometer el avance de la ELA.


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