Gary Cordery, propietario de una empresa contratista, se convirtió en candidato republicano para gobernador de Hawái tras superar a Ken Fujiyama en las primarias del sábado. Ahora competirá en las elecciones de noviembre contra el gobernador demócrata Josh Green.
Desafío para romper el dominio demócrata
El escenario para Cordery es adverso. Hawái no tiene un gobernador republicano desde 2010, cuando Linda Lingle terminó su mandato. Además, el informe Cook Political Report califica la contienda como de dominio demócrata sólido, con un índice partidista de D+13.
El gobernador Green cuenta con el apoyo de un 56% de aprobación en el electorado y parte con ventaja financiera al haber recaudado aproximadamente 3.5 millones de dólares. Por su parte, Cordery suma cerca de 313,000 dólares para su campaña, según datos de Honolulu Civil Beat.
Propuestas de campaña para afrontar la crisis local
Cordery centra su campaña en combatir el alto costo de vida en las islas, reformar la educación y promover la transparencia gubernamental. Ha planteado la construcción de 15,000 viviendas asequibles para familias trabajadoras, con precios entre 400,000 y 600,000 dólares, usando terrenos estatales y agilizando los permisos para desarrollo residencial.
También propone eliminar el impuesto estatal sobre alimentos y medicinas, y congelar los impuestos prediales para jubilados. Critica la gestión presupuestaria, señalando que el gasto de 20.5 mil millones de dólares para 1.4 millones de habitantes es excesivo y pide auditorías para controlar el gasto público.
Apoyo personal y visión para Hawái
En entrevista, Cordery afirmó que su motivación es personal y comunitaria: «Como esposo, padre y abuelo, empresario y servidor comunitario, amo Hawái. Estas islas han sufrido mala administración por décadas y su gente vive bajo estrés. Quiero abrir oportunidades, crear abundancia y promover buen manejo de los recursos, con responsabilidad y esperanza para todos».




