Recuperación de la ballena jorobada tras prohibición de caza
La ballena jorobada (Megaptera novaeangliae), que estuvo al borde de la extinción en 1960 con apenas 1.400 ejemplares, ha visto crecer su población hasta unos 135.000 individuos en 2024. Su recuperación se atribuye a la prohibición internacional de la caza en 1966 y la continuidad de los esfuerzos para frenar la caza furtiva.
Incremento significativo del gorila de montaña
En África Central, el gorila de montaña (Gorilla beringei beringei) ha aumentado su población de 250 en 1980 a 1.100 en 2025, a pesar de estar todavía en peligro debido a la caza furtiva, pérdida de hábitat y enfermedades transmitidas por humanos. La protección del Parque Nacional de Virunga ha sido clave en esta mejora.
Avances en la protección del panda gigante
El panda gigante (Ailuropoda melanoleuca) también ha incrementado su población desde 250 en 1980 a 1.100 en 2025. El trabajo en cautiverio, la penalización estricta contra cazadores furtivos y la recuperación de su hábitat natural en China han contribuido a que esta especie ya no esté en peligro crítico.
Situación del tigre de Bengala y otras especies amenazadas
El tigre de Bengala (Panthera tigris tigris), amenazado por el crecimiento demográfico y la caza furtiva, ha visto un aumento de su población de 1.000 en 2006 a 3.500 en 2025 gracias a campañas de conservación y cooperación gubernamental en India y Bangladesh, aunque sigue siendo vulnerable.
Otras recuperaciones notables en fauna mundial
- El águila calva, ave nacional de Estados Unidos, pasó de 410 individuos en 1963 a 316.700 en 2025 tras prohibirse su caza y proteger sus hábitats.
- El orangután de Sumatra, amenazado por la deforestación y el mercado negro, aumentó de 11.000 en 1990 a 15.000 en 2025 con medidas de protección ambiental en Indonesia.
- El rinoceronte blanco se recuperó de 100 especímenes en 1940 a 18.000 en 2025 gracias a zonas protegidas en África y programas transnacionales.
- El lince ibérico en la península ibérica pasó de solo 94 ejemplares en 2002 a 1.668 en 2024 debido a proyectos de conservación que incluyen ecoductos para evitar atropellos.
Estas cifras evidencian que con políticas adecuadas y compromiso internacional, algunas especies pueden salir de situaciones extremas y recuperar su presencia en la naturaleza.




