Mensajes internos entre los autores de un estudio fundamental sobre el origen del Covid-19 revelan que tenían dudas privadas acerca del origen natural del virus, a diferencia de la versión pública que difundieron.
Publicación y contradicciones en la evidencia científica
El estudio «The Proximal Origin of SARS-CoV-2», publicado en marzo de 2020 en Nature Medicine, fue citado ampliamente para apoyar la hipótesis de que el virus no fue manipulado ni se originó en un laboratorio. Sin embargo, los mensajes revelados muestran que algunos autores plantearon probabilidades no desdeñables de un origen en laboratorio.
Kristian Andersen valoró en un 30% que el virus procediera de un laboratorio, mientras que Eddie Holmes estimó inicialmente un 20%, luego reducido a 10%. Estos porcentajes contrastan con la conclusión tajante del artículo.
Debates sobre características genéticas clave
Los documentos expuestos por el senador Rand Paul también reflejan discusiones internas sobre una estructura genética, el sitio de escisión furina, central para la teoría del escape de laboratorio. Andersen expresó sentirse incómodo y con poca confianza en la explicación pública conforme surgía nueva información.
Relaciones y filtraciones entre científicos
La comunicación entre los investigadores mostra conflictos profesionales con el destacado virólogo Ralph Baric. Sospecharon que él podría ser «Deep Throat», una fuente anónima que filtró detalles confidenciales a la prensa, sugiriendo que los autores inicialmente consideraron un origen en laboratorio antes de cambiar su posición.
Implicaciones políticas y próximas comparecencias
Rand Paul ha exhibido estos documentos para cuestionar la transparencia y objetividad en la investigación del Covid-19, criticando la asignación de fondos públicos a investigadores que, según él, escondieron la verdad. Además, ha citado al Dr. Anthony Fauci para declarar ante un comité del Senado acerca del origen del virus tras acusaciones de manipulación de inteligencia y engaño al Congreso.




