Los republicanos en el Congreso de Estados Unidos están enfrentando una creciente división interna por un amplio proyecto presupuestario que combina fondos para defensa y medidas sobre integridad electoral, incluyendo el controvertido SAVE America Act.
Desacuerdos entre líderes republicanos sobre el paquete presupuestario
El proyecto, que prioriza aproximadamente 73 mil millones de dólares para defensa e inteligencia, busca avanzar rápidamente antes del receso de agosto. Sin embargo, varios legisladores conservadores han expresado su rechazo, especialmente por la incorporación del SAVE America Act, que exige medidas estrictas de identificación de votantes.
El senador Thom Tillis, de Carolina del Norte, declaró que añadir esta legislación al paquete solo complicará y retrasará su aprobación. Un rechazo rotundo también llegó de la Cámara de Representantes, donde algunos miembros dudan de la falta de compensaciones presupuestarias que el plan propone.
Incertidumbre sobre el calendario legislativo y riesgos fiscales
La presidenta de la Cámara, Mike Johnson, mostró optimismo sobre la aprobación inicial del plan, pero el líder mayoritario del Senado, John Thune, admitió desconocer los detalles y advirtió sobre posibles consecuencias negativas de incluir temas controvertidos de último minuto.
El debate se intensifica ante el poco tiempo disponible, dado que el Congreso planea tomar un receso en las próximas semanas. Algunos senadores, como Rick Scott, han manifestado que podría ser necesario extender la sesión hasta lograr avances concretos.
Críticas sobre falta de controles y participación bipartidista
Algunos republicanos independientes y defensores de la disciplina fiscal muestran preocupación por la ausencia de recortes para compensar el gasto adicional, lo que podría aumentar el déficit y la deuda nacional. También critican que el proceso de conciliación utilizado excluye a los demócratas de las negociaciones, lo que genera dudas sobre la viabilidad y legitimidad de la iniciativa.
Por último, queda pendiente si el expresidente Donald Trump respaldará un paquete que no incluya íntegramente el SAVE America Act, pilar fundamental de su agenda electoral desde 2024.




