Rick Rosenfield, uno de los creadores de la cadena California Pizza Kitchen, aseguró que hoy en día le resultaría más viable abrir un negocio en Florida que en California debido a un entorno empresarial menos favorable en su estado natal. Este reconocimiento surge tras más de cuatro décadas desde la fundación de la empresa que logró popularizar la cultura gastronómica californiana a nivel nacional.
Deterioro del ambiente empresarial en California
Rosenfield destacó que cuando fundaron California Pizza Kitchen, la situación en California era muy favorable para los negocios, gracias a su clima, demografía y densidad de población. Sin embargo, la pandemia de COVID-19 trajo cambios significativos, entre ellos escasez de mano de obra, aumentos en la regulación y en el salario mínimo, que actualmente es de 20 dólares la hora para trabajadores de comida rápida.
Estos factores, explicó, impactan directamente en los costos operativos y en los precios al consumidor, debido a los estrechos márgenes de ganancia en la industria restaurantera, donde aproximadamente dos tercios de cada dólar en ventas se destinan a alimentos y salarios.
Florida como destino más favorable para emprendedores
Desde hace dos años, Rosenfield reside en Florida y observa con atención su ambiente más amigable para los negocios, caracterizado por menos burocracia y costos más bajos para los emprendedores. En contraste, la migración de compañías como Chevron, Oracle y Tesla desde California a estados como Texas refleja una tendencia que él considera preocupante.
Florida, además, ha registrado un crecimiento sostenido en la creación de nuevas empresas, con más de 500,000 LLC registradas en 2025 y una alta tasa de solicitudes de negocios per cápita, posicionándose como un polo atractivo para nuevos emprendimientos.
Perspectivas para el futuro empresarial californiano
A pesar de las críticas, Rosenfield reconoce que California sigue siendo una potencia económica con excelentes recursos. Sin embargo, advierte que las políticas actuales y la fuerte regulación podrían desalentar a nuevos emprendedores, afectando el dinamismo económico del estado.
El cofundador espera que se promuevan políticas más favorables para los negocios que incentiven la inversión y permitan que California recupere el entorno competitivo que tuvo en décadas pasadas.




