El Centro Nacional de Huracanes (CNH) anunció que está vigilando una zona de baja presión ubicada en el centro del Atlántico tropical. Este sistema tiene una alta probabilidad, del 70%, de desarrollarse como depresión tropical en los próximos días.
Pronóstico y trayectoria del sistema
Los modelos meteorológicos indican que, aunque el fenómeno podría ser débil, existe una gran posibilidad de que se forme al final de la semana. En caso de adquirir una organización suficiente, el sistema recibiría el nombre de “Cristobal”.
Según el CNH, la trayectoria proyectada mantiene al fenómeno alejado de la costa estadounidense, desplazándose sobre aguas abiertas del Atlántico y sin representar amenaza para el sur de Florida durante el periodo de observación.
Contexto de la temporada de huracanes 2026
Actualmente, la actividad ciclónica está por debajo de lo habitual para esta época del año. Para una temporada promedio, ya debería haberse formado la tercera tormenta nombrada y el primer huracán. Las previsiones consideran factores como la presencia de cizalladura del viento y episodios de aire del Sahara, que suelen limitar el desarrollo de sistemas tropicales.
Además, la influencia de El Niño se espera que aumente en los próximos meses, lo que puede afectar la dinámica atmosférica y la formación de nuevos ciclones.
Métrica de actividad ciclónica: energía acumulada
La temporada se evalúa mejor mediante la Energía Ciclónica Acumulada (ACE), que mide la fuerza y duración de las tormentas. Hasta ahora, el ACE de 2026 es de 2.6, resultado de dos tormentas breves en el Golfo de México, Arthur y Bertha. En comparación, el promedio para este momento es de aproximadamente 12.5 y puede alcanzar cerca de 66 a mediados de septiembre, el pico de la temporada. Una temporada típica genera valores ACE cercanos a 122.
Aunque es poco probable que este año se alcance dicho nivel, el posible desarrollo de “Cristobal” podría incrementar ligeramente esta cifra hacia finales de semana.




