Un reciente informe divulgado por el Consejo de Política Interior de la Casa Blanca describe al liderazgo del Smithsonian Institution, con especial énfasis en el Museo Nacional de Historia Americana, como activistas radicales que no son confiables para narrar la historia estadounidense.
Acusaciones contra el Smithsonian y sus líderes
El documento fue publicado el 4 de julio y critica que la institución se ha alejado de la educación histórica tradicional hacia un activismo político extremo que busca transformar la percepción del país. Señala que esta dirección impuesta por los actuales directivos afecta la misión fundamental de comunicar la historia de Estados Unidos de manera honesta y unificadora.
Respuesta de la comunidad y protagonistas
El secretario del Smithsonian, Lonnie Bunch, el primer afroamericano en ocupar este cargo, defendió la importancia de reconocer la historia completa y su impacto en la sociedad actual. En la misma línea, Anthea M. Hartig, primera directora mujer del Museo Nacional de Historia Americana, representa el liderazgo actual cuestionado.
Contexto político y cultural más amplio
Esta crítica se inscribe dentro de un esfuerzo más amplio del expresidente Donald Trump para reformar instituciones culturales y académicas consideradas por él como demasiado liberales. Entre sus acciones previas se encuentra influir en el Centro John F. Kennedy para las Artes Escénicas y presionar a universidades para modificar políticas, bajo la bandera de evitar «narrativas divisivas».
Reacciones y controversias
Gobernadores y líderes políticos han acusado a esta administración de intentar reescribir la historia para ofrecer una visión más glorificada y menos crítica del pasado estadounidense. Por su parte, reportes oficiales insisten en retornar a una «verdad» histórica que, según ellos, ha sido distorsionada.




