Cuatro candidatos demócratas que compiten para suceder a Graham Platner como nominado al Senado en Maine participaron en una protesta tras un incidente fatal que involucró a agentes federales de inmigración en Biddeford.
Manifestaciones y llamados a eliminar ICE
El suceso ocurrió el lunes, cuando agentes de U.S. Immigration and Customs Enforcement (ICE) dispararon y mataron a un hombre en esta ciudad, ubicada a unos 24 kilómetros al suroeste de Portland.
Inmediatamente después, cientos de personas marcharon en protesta por el uso de la fuerza letal. Entre los manifestantes estaban Nirav Shah, exdirector del Centro de Control y Prevención de Enfermedades de Maine, la secretaria de Estado Shenna Bellows, el exlíder del Senado estatal Troy Jackson y Paige Loud, trabajadora social y ex candidata al Congreso.
«Creo que ya es momento de abolir ICE», afirmó Shah, señalando que la agencia no ha cumplido adecuadamente sus funciones. Bellows calificó la muerte como «inaceptable» y exigió que la agencia deje de operar en las calles.
Ampliación del debate político en plena campaña
Este tiroteo se suma a otro similar ocurrido recientemente en Houston, Texas, y llega en un momento crítico de la contienda para reemplazar a Platner, quien abandonó la carrera por acusaciones de conducta sexual inapropiada.
El choque ha intensificado el debate sobre la inmigración en un estado que podría ser decisivo para definir el control del Senado en las próximas elecciones de mitad de mandato.
Los siete aspirantes demócratas competirán en la convención del 25 de julio para conseguir la nominación. La senadora republicana Susan Collins, quien enfrenta este desafío, pidió una investigación completa e imparcial del incidente, que está siendo llevada a cabo por la Oficina del Fiscal General de Maine y el FBI.
Reacciones y próximas acciones
Tras el tiroteo, manifestantes se desplazaron hasta la oficina que Collins mantiene en Biddeford, donde exigieron su salida del Senado. La secretaria de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin, informó que la investigación ahora está liderada por el Inspector General del DHS en Boston, en colaboración con el FBI.
Organizaciones defensoras de derechos migratorios señalaron que la persona fallecida tenía autorización legal para trabajar en Estados Unidos y contaba con número de Seguro Social.




