Terapia asistida con animales: un enfoque efectivo para niños con dificultades de comunicación
En Southwest Ranches, un singular programa de terapia con animales utiliza conejos, gallinas, caballos, cabras y corderos para favorecer la comunicación y el desarrollo motor en niños con discapacidades.
Jeanine Delvalle, especialista en desarrollo pediátrico, lidera esta iniciativa que atiende a menores de 10 años con problemas para hablar y comunicarse. Según Delvalle, la motivación que sienten los niños al interactuar con los animales es tal que muchos comienzan a emitir palabras y, en algunos casos, frases completas.
Más que juego: fortalecer habilidades a través del cuidado animal
El granero de aprendizaje funciona como un espacio donde los niños no solo interactúan emocionalmente con las criaturas, sino también desarrollan destrezas motoras finas al alimentarlos y limpiarlos. Este contacto constante crea una relación de confianza y compasión que favorece su bienestar integral.
Delvalle comenta que muchos pequeños llegan sin hablar, pero gracias a este método logran avanzar de manera significativa, lo que refleja el impacto positivo de la terapia asistida con animales.
Animales como vínculo para el desarrollo emocional y social
Los animales se convierten en un refugio seguro para los niños, fomentando una conexión profunda que mejora su capacidad para expresar emociones y sentimientos. El respeto y cuidado que los menores muestran hacia los animales refuerza habilidades sociales esenciales para su vida diaria.
Actualmente, el programa cuenta con más de 60 animales, consolidándose como una práctica en crecimiento que aprovecha el poder terapéutico del vínculo entre humanos y animales para mejorar la calidad de vida infantil.




