Durante la transmisión del partido entre Cleveland Browns y Pittsburgh Steelers en Thursday Night Football, el comentarista Al Michaels abordó la carrera de Deshaun Watson omitiendo referencias a las más de dos decenas de demandas por conducta sexual presentadas contra el jugador.
Mención superficial a las controversias de Watson
Michaels reconoció la existencia de la polémica pero la definió simplemente como una «cosa» y no entró en detalles sobre las acusaciones, que incluyen conducta inapropiada y abuso durante sesiones de masaje entre 2017 y 2020.
A pesar de que estas demandas influyeron en que Watson fuera suspendido once juegos por la NFL y en que su equipo anterior, los Houston Texans, lo apartaran en 2021, Michaels prefirió centrarse en aspectos deportivos, planteando dudas sobre la recuperación física y aceptación de Watson por parte de los aficionados.
Contexto legal y deportivo
Watson afrontó cerca de 27 demandas civiles por supuestos casos de acoso sexual, todas resueltas con acuerdos económicos. Esto provocó que la NFL impusiera una suspensión parcial en su primer año con los Browns, quienes lo adquirieron en 2022 tras una polémica negociación.
La controversia ha generado reacciones mixtas entre los seguidores y medios especializados, que cuestionan la responsabilidad social al ignorar las acusaciones de gravedad durante las transmisiones deportivas.
Reacciones y críticas a la cobertura
Al Michaels fue criticado por minimizar los cargos y no dar contexto completo, lo que dificulta a la audiencia entender el impacto de las acciones del jugador más allá del desempeño en el campo.
Su postura contrasta con la opinión de algunos periodistas que consideran esencial mencionar los antecedentes legales cuando se discute la trayectoria y la relación de Watson con el público y su equipo.




