Durante una audiencia reciente en Plymouth, Massachusetts, el abogado defensor de Lindsay Clancy cambió de estrategia y cuestionó la existencia de pruebas sólidas que vinculen a su cliente con la muerte de sus tres hijos.
Incertidumbre sobre la autoría del crimen
Kevin Reddington, defensor de Clancy, planteó ante el juez William Sullivan que no existen evidencias claras de que Lindsay haya sido la responsable del fallecimiento de los menores. Esta postura se manifestó en una moción para que el juez declare el veredicto de no culpabilidad tras el empate del jurado.
El abogado destacó supuestas lagunas en la evidencia física, como la sangre y el ADN recolectados, además del momento y circunstancias en torno al intento de suicidio de Clancy, que dejó lesiones paralizantes.
Cambio respecto a la defensa inicial
Esta nueva argumentación contrasta con la defensa presentada en el juicio anterior, que basó sus alegatos en una condición de psicosis posparto que eximiría a Clancy de responsabilidad penal. Este giro sugiere la posible inclusión de una defensa sobre culpabilidad de terceros en un eventual nuevo juicio.
Estado actual del caso y próximos pasos
El juez declaró la nulidad del juicio el 4 de septiembre luego de que el jurado no lograra un consenso, con un desenlace 11 contra 1 a favor de la inocencia por razones de enfermedad mental.
La defensa y la fiscalía solicitaron más tiempo para preparar el proceso, y un nuevo juicio aún no tiene fecha. La próxima audiencia será el 2 de noviembre, en la que se discutirán nuevas mociones, entre ellas una posible desestimación por doble incriminación y una investigación sobre un jurado discrepante.




