Una encuesta en Kansas encontró una marcada diferencia en la disposición de demócratas y republicanos a completar el sondeo sobre la contienda al Senado entre el republicano Roger Marshall y el demócrata Adam Hamilton. El Washington Post informó que la tasa fue de 32% entre demócratas que contestaron una llamada de un entrevistador y de 12% entre republicanos en la misma situación.
El diario aclaró que esas cifras miden la proporción de personas que completaron la encuesta entre quienes respondieron una llamada; no representan el porcentaje de todos los votantes de cada partido que participó. Para realizar el sondeo, efectuado del 22 al 26 de octubre entre 801 votantes probables, se hicieron más de 85.000 llamadas y se enviaron casi 50.000 mensajes de texto.
La encuesta asignó a Hamilton 52% de apoyo, frente a 43% para Marshall y 4% para el candidato libertario David Graham. El margen de error fue de 3,9 puntos porcentuales. El Washington Post advirtió que la diferencia en las tasas de respuesta ofrecía motivos para sospechar que el sondeo podía sobrestimar el respaldo al candidato demócrata. También señaló que la ventaja de nueve puntos era inusual frente a otros sondeos recientes.
La comparación con las elecciones de 2006
En una columna publicada el 3 de noviembre, el comentarista Hugh Hewitt planteó que los republicanos deberían prepararse para la posibilidad de un revés similar al de 2006, cuando el partido perdió seis escaños netos en el Senado. Hewitt sostuvo que el precedente merece atención, aunque reconoció diferencias entre ambos ciclos electorales.
Entre los factores que podrían influir en la votación, la columna destacó el costo de vida y la economía. La estimación adelantada del tercer trimestre de 2026 situó el crecimiento anualizado del producto interno bruto en 3,4%, según la Oficina de Análisis Económico. Esa cifra, por sí sola, no determina el efecto de la economía en el resultado electoral.
La diferencia de respuesta en Kansas es una limitación que debe considerarse al interpretar ese sondeo, pero no permite anticipar por sí misma el resultado de la elección. La columna de Hewitt presenta una valoración política, no una predicción confirmada.




