El 86,9% de los encuestados en España dice estar muy o bastante preocupado por la situación de la vivienda. Además, el 76,3% respalda que el Estado intervenga en el mercado tanto como sea necesario para garantizar el acceso a una casa, según el Barómetro de Vivienda 2026 del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS).
El sondeo también refleja que cuatro de cada diez participantes, el 41,5%, consideran que la situación actual de la vivienda les perjudica. En contraste, el 4,4% afirma que le beneficia. Los resultados muestran preocupación por el problema y apoyo a distintas medidas públicas, aunque no todas reciben el mismo nivel de respaldo.
La mayoría prioriza la vivienda como derecho
El 79% de los encuestados considera que debe priorizarse el derecho a la vivienda como un derecho constitucional. Un 13,5% sostiene que debe tratarse principalmente como un bien de mercado.
La demanda de mayor participación pública también aparece en las respuestas sobre construcción. El 91,4% cree que las administraciones deberían construir más viviendas públicas, mientras que el 44,5% opina que el Estado tendría que contar con más competencias para mejorar el acceso a una casa.
Entre las medidas concretas, la rebaja de impuestos para comprar una primera vivienda es la que reúne mayor apoyo: el 95,4%. También respaldan ofrecer más garantías a los propietarios ante posibles impagos, con un 85,7%, y poner suelo urbanizable en el mercado, con un 84,3%.
Apoyo a limitar pisos turísticos y crear una empresa pública
El 76,3% apoya la creación de una empresa pública estatal de vivienda. La limitación de los pisos turísticos cuenta con el respaldo del 75,6% de los participantes.
Otras medidas tienen un apoyo menor. La expropiación de viviendas vacías recibe un 40%, mientras que la expropiación de suelo para construir viviendas públicas alcanza el 49,9%.
El precio y la falta de ahorros frenan la compra
Aunque el 93,5% prefiere vivir en una vivienda propia antes que alquilar, el 80,6% no tiene previsto comprar una casa en los próximos dos años. Entre los motivos señalados, el 80,7% dice que no dispone de dinero para la entrada y el 71,3% afirma que sus ingresos no son suficientes para asumir las cuotas.
Las dificultades también aparecen entre quienes viven con familiares o comparten piso. El 60,5% de estas personas no planea mudarse a una vivienda independiente durante los próximos doce meses. Entre quienes descartan hacerlo, el 85% menciona el alto precio de compra y el 84,9%, el elevado coste de los alquileres.
Sobre su situación residencial, el 55% de los encuestados declara ser propietario y el 24,1% vive de alquiler. Otro 20% reside en una vivienda cedida o sin pagar por ella. Entre los propietarios, el 54% ya terminó de pagar su casa. El sondeo indica además que el 8,6% vive en una vivienda pública.




