Paca Blanco, una pensionista de 77 años, ha acudido a la acampada de Puerta del Sol en Madrid para denunciar la orden de desahucio que pesa sobre su vivienda pública y que podría ejecutarse el próximo 31 de octubre.
Situación personal y legal
<pDesde hace más de una década, Blanco reside en un piso de vivienda pública en el barrio de Pacífico, que está registrado a nombre de su hijo. Cuando él se mudó a Brasil, ella asumió el pago de los gastos, aunque la Empresa Municipal de Vivienda y Suelo (EMVS) rechazó su solicitud para transferir el contrato de arrendamiento a su nombre, argumentando que dicha subrogación no es posible de hijos a padres.
Como consecuencia de esta situación, Blanco acumula una deuda superior a los 50.000 euros por impagos del alquiler, monto que la EMVS señala como el motivo principal para solicitar su desahucio.
Reacciones y argumentos en defensa
Blanco mantiene que ha vivido en el domicilio desde 2014 y que siempre ha manifestado su voluntad de pagar el alquiler, aportando recibos y comprobantes. La abogada de la pensionista, Alejandra Jacinto, ha declarado que pedirán la paralización del desahucio por considerarlo injusto debido a la edad avanzada y movilidad reducida de Blanco, además de argumentar que la negativa a permitir la transferencia del contrato es la causa origen del incumplimiento.
Por su parte, la EMVS explicó que el procedimiento se inicia por impagos reiterados para proteger derechos de otros solicitantes de vivienda pública y salvaguardar el patrimonio municipal.
Contexto social y movilización
La protesta en Puerta del Sol reúne a personas afectadas por la crisis de la vivienda, con Blanco destacándose por su activismo previo en organizaciones ecologistas y de derechos sociales. Su situación ha llamado la atención de medios y activistas que respaldan la causa para impedir el desalojo.




