El régimen de Corea del Norte llevó a cabo el lanzamiento de dos misiles balísticos de corto alcance el pasado 20 de septiembre desde la zona de Wonsan hacia el Mar del Este. Estas pruebas fueron supervisadas por el líder Kim Jong Un, quien resaltó la modernización y capacidad tecnológica de su arsenal militar.
Impacto y características del lanzamiento
Los proyectiles, estimados como modelo Hwasong-11, recorrieron entre 400 y 600 kilómetros. Kim Jong Un describió estas armas hipersónicas como un «dolor de cabeza incurable» para los enemigos del país y un «bautismo severo» para quienes desafíen al régimen.
Fortalecimiento de la Armada norcoreana
Este desarrollo coincide con la presentación del destructor Kang Kon, un buque de cinco mil toneladas de la clase Choe Hyo, diseñado para fortalecer la defensa de la soberanía marítima. Kim hizo un llamado a desarrollar la Armada para convertirla en una fuerza nuclear capaz de responder a amenazas externas.
Contexto geopolítico y alianzas estratégicas
Estas maniobras armamentísticas ocurren en un momento de creciente tensión en la península coreana y de acercamiento entre Pyongyang y Moscú. Estados Unidos, Corea del Sur y Japón han denunciado que Corea del Norte continúa con sus programas balísticos a pesar de las sanciones internacionales.
Durante la reciente visita de Kim Jong Un a Rusia, ambos países reafirmaron su alianza estratégica para ampliar la colaboración en defensa, economía y seguridad, reforzando la posición del régimen norcoreano en la región.




