Escó y Ruesta: memoria en las riberas del pantano de Yesa
Escó y Ruesta, en Huesca y Zaragoza respectivamente, forman parte de los llamados «pueblos mártires» afectados por la construcción del pantano de Yesa. Escó se distingue por sus casas de piedra en fase de deterioro situadas en una colina que domina el valle. Ruesta, ubicado sobre el Camino de Santiago Aragonés, conserva mejor su estructura histórica.
Belchite y Poble Vell de Corbera d’Ebre: vestigios de la Guerra Civil
Belchite, en Zaragoza, presenta un pueblo viejo lleno de ruinas tras la contienda de 1937, mantenido como monumento conmemorativo. De forma similar, Poble Vell de Corbera d’Ebre, en Tarragona, fue devastado por bombardeos en la Batalla del Ebro y hoy sus ruinas permanecen como símbolo de paz mientras la población habita en un pueblo nuevo construido más abajo.
Caudilla y Umbralejo: contraste entre abandono y rehabilitación
En Toledo, Caudilla refleja el abandono progresivo relacionado con la mecanización agrícola y la emigración rural. En cambio, Umbralejo, situado en Guadalajara, se encuentra completamente rehabilitado, conservando su esencia rural a pesar de haberse quedado sin habitantes activos.
El Alamín y Turruncún: diferentes historias rurales y misterios
El Alamín, cercano a Madrid, es un antiguo poblado agrícola con un diseño singular y reciente en comparación con otros pueblos que acumulan siglos de historia. Mientras tanto, Turruncún en La Rioja Baja ofrece un paisaje melancólico rodeado de naturaleza y marcado por el silencio propio de la llamada «España vaciada».
Ochate: el pueblo maldito de Burgos
Ochate, en Burgos, destaca por su fama relacionada con fenómenos paranormales y leyendas urbanas que despertaron interés en la literatura y la cultura popular desde los años 80, convirtiéndolo en un punto de interés para quienes buscan misterio.



