Ejecuciones programadas en Georgia, Texas y Alabama en un corto lapso
Este miércoles, dos estados en Estados Unidos, Georgia y Texas, tenían planeadas ejecuciones casi simultáneas. Sin embargo, un juez de Georgia detuvo temporalmente la ejecución de Stacey Humphreys, acusado de un doble asesinato en 2003. Pese a dicha suspensión, Texas mantiene su ejecución programada para LeJames Norman, responsable del homicidio triple de sus vecinos en 2005. Alabama, por su parte, tiene previsto ejecutar a Jeffery Lee al día siguiente por un doble homicidio ocurrido en 1998.
Un fenómeno poco común en las ejecuciones en EE.UU.
Según Robin Maher, directora ejecutiva del Death Penalty Information Center, no es habitual que tantos estados ejecuten sentencias de muerte en tan pocos días. Este mes de septiembre ya suma siete ejecuciones asignadas, un número reseñable que solo se había visto en octubre del año anterior y en 2010. En agosto, tres ejecuciones ocurrieron en un solo día en distintos estados, un hecho que no se daba desde 2010.
Florida lidera en número de ejecuciones en 2025 y 2026
En 2026, ya se han realizado 25 ejecuciones en todo el país, con 14 más programadas para lo que resta del año. Florida encabeza esta estadística, con 19 ejecuciones en 2025 y 15 en lo que va de 2026, representando casi la mitad de las ejecuciones nacionales en este período. El gobernador republicano Ron DeSantis ha firmado varias órdenes para acelerar estos procedimientos. Texas, Alabama y Carolina del Sur siguen a Florida en cantidad de ejecuciones.
Contexto y perspectivas del uso de la pena capital
El año anterior fue el de mayor número de ejecuciones en 15 años en EE.UU., cifra que parece no alcanzar este año, a pesar de varios procesos abiertos. La concentración de ejecuciones en pocos estados y en períodos cortos refleja la política particular de cada región sobre la pena capital, sin coordinación entre estados para programar estas acciones.
En Florida, quedan dos ejecuciones pendientes para 2026, mientras en otros estados la justicia puede emitir suspensiones, como ocurrió con Georgia, lo que añade incertidumbre al calendario de la pena de muerte en el país.




