LIV Golf presenta bancarrota y detiene actividades
LIV Golf se acogió al capítulo 11 para protección por bancarrota en Nueva Jersey, paralizando su operación tras cinco años. La medida se produjo después de que su financiamiento principal, el Fondo de Inversión Pública (PIF) de Arabia Saudita, retirara su apoyo financiero.
Retiro de fondos vinculado a tensiones regionales
El PIF cesó su respaldo en abril para redirigir recursos hacia proyectos internos y afrontar presiones financieras derivadas del conflicto con Irán. Tras esta decisión, Yasir Al-Rumayyan, gobernador del PIF, renunció a su puesto en la junta directiva de LIV Golf.
Impagos millonarios a jugadores destacados
Durante sus años de operación, LIV Golf invirtió entre 5 y 8 mil millones de dólares. Sin embargo, documentos de bancarrota revelan deudas millonarias en compensaciones impagas a golfistas reconocidos como Jon Rahm, Bryson DeChambeau, Dustin Johnson y Cam Smith.
Personal y proveedores afectados
La organización ha despedido gran parte de su personal operativo y tiene contratistas de eventos a la espera de pagos. Además, enfrenta una demanda por parte de Premier Golf League por presunto incumplimiento y conspiración.
Plan de reestructuración y futuro incierto
El PIF aportó 50 millones de dólares para cubrir gastos inmediatos y continuar con el proceso de bancarrota. La continuidad depende del plan «LIV 2.0», que propone un relanzamiento en 2027 financiado por BC Partners, firma con vínculos en el ámbito de agencias de jugadores.
Según el CEO Scott O’Neil, la nueva estructura incluiría campos de 75 jugadores, torneos de 72 hoyos con cortes y clasificatorios, además de un formato por equipos nacionales, alineándose con el modelo tradicional que inicialmente querían reemplazar.
Los procedimientos de bancarrota podrían anular contratos vigentes de los jugadores, mientras la liga enfrenta un panorama con deudas pendientes y la incertidumbre sobre su continuidad.




