Cinco acusados reconocieron su culpa por formar parte de una conspiración para importar miles de kilogramos de cocaína al sur de Florida. Utilizaron embarcaciones deportivas registradas en Estados Unidos para transportar la droga desde aguas internacionales cerca de las Bahamas.
Detalles del operativo y los implicados
La llamada «Operación Horseman’s Voyage» se centró en desmantelar redes marítimas dedicadas al tráfico de cocaína hacia el sur de Florida. Según la Fiscalía del Distrito Sur de Florida, los acusados liderados por Andy Gabriel Mercedes-Hernandez, de 32 años, importaron aproximadamente 3,500 kilogramos de cocaína valorados en más de 31 millones de dólares.
Mercedes-Hernandez financió la adquisición de las embarcaciones y supervisó las operaciones de descarga y transporte. Jesús Alberto Salcedo-Pérez figuraba como propietario registrado de las embarcaciones. Keisy Estibet Peguero apoyaba en la custodia y traslado de los cargamentos, mientras que Enmanuel Amauris Rivera-Cabrera y Mario Joel Rijo-Jiménez se desempeñaban como capitanes de las embarcaciones.
Funcionamiento de la red de narcotráfico
Estas embarcaciones recreativas no realizaban actividades de pesca, sino que realizaban envíos a escala industrial de cocaína. La droga era almacenada en compartimentos ocultos y recogida en la costa de las Bahamas antes de ser trasladada a casas de almacenamiento y distribuidores en comunidades del sur de Florida.
Las autoridades señalaron que cada una de las cinco personas enfrentará una condena mínima obligatoria de 10 años de prisión federal y podría alcanzar cadena perpetua por conspirar para importar más de cinco kilogramos de cocaína.
Coordinación entre agencias federales
El operativo fue dirigido por la Fuerza Operativa de Seguridad Nacional en colaboración con la «Operación Mousetrap», centrada en la distribución de cocaína en Miami. Los esfuerzos buscan interrumpir cada eslabón en la cadena del narcotráfico marítimo.




