Troy Jackson, actual presidente del Senado estatal de Maine, fue elegido como el nuevo candidato demócrata para la contienda senatorial tras la renuncia de Graham Platner, cuyo campaña se desplomó debido a múltiples escándalos, incluido un caso de agresión sexual que él ha negado.
Transición abrupta en la candidatura demócrata
Jackson ingresó a la carrera luego de que Platner se retirara en julio pasado. A pesar de no tener deseos iniciales de postularse para el Senado, Jackson aceptó la responsabilidad para mantener viva la representación progresista que Platner promovía. El mandatario había participado antes en la primaria para gobernador, donde resultó tercero.
Acusaciones contra Platner precipitan su salida
La retirada de Platner fue impulsada por denuncias que involucraban agresión sexual por parte de su exnovia, situación que generó llamados a su renuncia por parte de líderes demócratas, incluido el propio Jackson. «Las acusaciones son serias y deben ser atendidas con responsabilidad», afirmó en su momento.
Controversias también rodean a Jackson
Por otra parte, Jackson enfrenta críticas debido a incidentes pasados relacionados con su temperamento, incluyendo un episodio donde lanzó una botella de agua dentro del Senado y un registro policial de 1988 por supuesta agresión durante una confrontación familiar. La senadora Susan Collins, su rival republicana, ha mencionado estas cuestiones pero dejó claro que corresponde al electorado evaluarlas.
Intentos de reinstaurar a Platner como candidato
Al cierre de los plazos electorales, existe un movimiento en Maine para promover a Platner como candidato mediante votos escritos, pese a su retiro. Un grupo lanzó el sitio writeingrahamforme.com para alentar esta iniciativa, argumentando que la representación progresista debería continuar y que el sistema de votación por orden de preferencia permitiría trasladar votos a Jackson si Platner no alcanza suficientes apoyos.




