En la isla francesa de Noirmoutier, la venta de una casa reveló una valiosa pintura que permanece desde hace años en poder de una familia local. Al preparar el traslado este invierno, los propietarios decidieron comercializar el cuadro y descubrieron que podría tratarse de una obra original del pintor español Diego Velázquez, fechada alrededor de 1616.
Una pieza única bajo custodia experta
La gestión de la obra fue confiada al anticuario Serge Thuillier, quien mantiene el lienzo bajo estrictas medidas de seguridad. Thuillier, con 72 años de experiencia, confirmó que es la primera vez que maneja una pieza de esta envergadura. El óleo muestra el retrato de un joven sonriendo y su precio de salida se estima en 800,000 euros.
Origen y autenticidad documentados
El padre de los actuales dueños adquirió esta pintura en una subasta en París en 1959. Un peritaje oficial realizado ese mismo año certifica la autoría y antigüedad de la pieza, avalando su atribución a Velázquez. La procedencia del cuadro está registrada en varios textos internacionales sobre arte, remontándose al siglo XIX cuando formó parte de la colección de Pedro Ximénez de Haro en Madrid.
Contexto en el mercado del arte y relevancia
Las obras originales de Velázquez son extremadamente escasas en subastas actuales. Incluso copias antiguas bien documentadas pueden alcanzar valores millonarios, situación que respalda la valoración del retrato a pesar de su pequeño formato.
El anticuario encargado planea cerrar su tienda luego de 30 años para abrir una nueva galería, y la familia decidió que esta obra sea el inicio de su nueva etapa profesional.




