En una acción militar continuada, el Ejército de Estados Unidos emprendió su duodécima noche consecutiva de ataques contra instalaciones militares en Irán. El operativo comenzó justo antes de la medianoche local y se prolongó durante cinco horas.
Objetivos y contexto de los ataques
Los bombardeos estuvieron dirigidos a objetivos precisos, entre ellos instalaciones marítimas, depósitos de misiles, puestos de vigilancia costera, sistemas de defensa aérea y depósitos de drones. Esta ofensiva fue ordenada por el presidente Donald Trump, con el objetivo declarado de debilitar la capacidad iraní para amenazar el tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz.
Respuesta de Irán y situación en la región
La Guardia Revolucionaria Islámica de Irán ha reivindicado varios ataques recientes contra bases militares estadounidenses en Kuwait y otros lugares del Golfo Pérsico. Entre sus acciones está la destrucción de equipos militares estadounidenses, como radares y sistemas de defensa, en represalia por los bombardeos estadounidenses.
Además, Irán denunció esta semana un ataque que provocó la explosión e incendio de un petrolero que intentaba atravesar una ruta minada en el estrecho de Ormuz, operación atribuida al ejército estadounidense.
Repercusión internacional y repercusiones
En paralelo a estas tensiones entre EE.UU. e Irán, la guerra en Ucrania cumple cuatro años, y mientras ocurren negociaciones, el conflicto sigue activo. Mientras tanto, Estados Unidos y Arabia Saudí han firmado un acuerdo histórico de cooperación para programas nucleares civiles, fortaleciendo su alianza en la región.
La escalada en Oriente Medio afecta la estabilidad regional y las rutas comerciales, generando preocupación en la comunidad internacional sobre el posible aumento del conflicto entre ambas potencias.




